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Humedad 6 min de lectura

Cómo secar la ropa dentro de casa sin llenarlo todo de humedad

Una colada de 5 kg suelta más de dos litros de agua al aire de tu salón. Esto es lo que hay que hacer con ellos.

Salón con tendedero vertical cargado de ropa junto a una ventana abierta

Cuando tiendes dentro, el agua de la ropa no desaparece: pasa al aire de la habitación. Una colada normal de unos 5 kg lleva entre dos y tres litros de agua después del centrifugado, y todos acaban en tu casa en cuestión de horas. Ese es el motivo real de que las ventanas amanezcan llorando y de que aparezcan manchas negras en las esquinas del techo.

La buena noticia es que no hace falta renunciar a tender dentro. Hace falta sacar ese vapor de la habitación al mismo ritmo al que la ropa lo suelta.

Centrifuga más fuerte antes de tender

Es el paso más barato y el que casi nadie usa. Pasar del programa de 800 revoluciones al de 1200 saca bastante más agua en la propia lavadora, donde va directa al desagüe en vez de a tu salón. En prendas resistentes (toallas, vaqueros, sábanas de algodón) sube a 1200 o 1400 sin miedo. Deja las revoluciones bajas solo para lana, seda y prendas con elastano.

Ventila de golpe, no a medias

Tener la ventana entreabierta todo el día enfría la casa sin renovar bien el aire. Funciona mejor la ventilación cruzada: abre dos ventanas en lados opuestos de la casa durante cinco o diez minutos, dos o tres veces al día. El aire cargado sale entero y el frío que entra se recupera rápido porque las paredes no han tenido tiempo de enfriarse.

Si tiendes en una habitación pequeña, cierra su puerta y abre su ventana. Así el vapor sale por donde está, en lugar de repartirse por el pasillo y los dormitorios.

Deja aire entre prenda y prenda

Una prenda pegada a otra tarda el doble en secar, y cuanto más tarda, más horas está soltando humedad. Entre dos prendas debería caber una mano de canto. Esa separación es, en la práctica, lo que decide si la colada está seca en una tarde o sigue fría al día siguiente.

  • Las prendas gruesas (toallas, sudaderas) van en los extremos, donde corre más aire
  • Las camisas, en percha y abiertas de botones, no dobladas sobre una barra
  • Los vaqueros, del revés y por la cintura, que es la parte que más tarda
  • Nunca dos capas de ropa sobre la misma barra

El sitio importa más de lo que parece

El peor lugar de la casa para tender es el dormitorio: pasas ahí ocho horas seguidas respirando ese aire y suele ser la habitación peor ventilada. El mejor suele ser la cocina o el baño con ventana, porque ya están preparados para convivir con vapor y muchas veces tienen extractor.

Si tiendes en el salón, aleja el tendedero de las paredes frías y de las cortinas. La humedad condensa justo en las superficies frías, y ahí es donde empieza el moho.

Cuándo el problema ya no es la colada

Si ves gotas en los cristales cada mañana aunque no hayas tendido, manchas oscuras que vuelven después de limpiarlas, o papel pintado que se despega, el exceso de humedad ya no viene solo de la ropa. Un higrómetro de pocos euros te lo confirma: por encima del 60 % de humedad relativa de forma constante, conviene revisar ventilación y aislamiento antes de echarle la culpa a la lavadora.

Secar dentro no es el problema. El problema es secar despacio, apretado y sin ventilar.